
El mareo – Perspectiva de un veterinario
por Tim Mainland, MA, VetMB, MRCVS.
El mareo provocado por el movimiento durante los viajes, es un problema común en perros, especialmente en los jóvenes. Los nuevos propietarios se sorprenden con frecuencia al darse cuenta de que su cachorro vomita poco después de empezar su primer viaje en coche. Esta primera experiencia marca un precedente para futuros viajes, lo que será incómodo y estresante tanto para el dueño como para el perro. El perro asocia el coche con sensaciones desagradables y se vuelve más propenso todavía a vomitar, el dueño asocia los viajes con su perro con tediosas preparaciones, como cubrir los asientos, tener que parar cada poco y limpiar después la suciedad. No nos ha de sorprender que los dueños eviten llevar a su perro en el coche y se pierdan la emoción de compartir actividades junto a su mascota en nuevos lugares.
Pero a pesar de la frustración e inconveniencia que causan los perros que se marean en el coche, los dueños se muestran reacios a pedir ayuda a su veterinario. Quizás piensen que no se trata de un problema médico ‘real’; o quizás crean que su veterinario no puede ayudarles. Ambas suposiciones son incorrectas: los veterinarios nos tomamos los mareos muy seriamente y podemos recomendar un tratamiento que los impidan de forma eficaz.
Mi consejo es hablar con su veterinario en los primeros reconocimientos del cachorro, que coincidirán con las visitas para las vacunas, la desparasitación, etc. Tenemos mucha experiencia sobre dicho problema y podemos ofrecer consejos diversos a medida de las necesidades de cada perro. Por ejemplo, uno de los problemas fundamentales del mareo es la falta de habilidad para fijar los ojos en un objeto distante. Si los ojos están constantemente mirando desde dentro del coche, se mueven siguiendo el movimiento exterior y, entonces, se produce el mareo. Si los ojos se fijan en algo distante –un objeto en la distancia– esto ayudará a reducir la sensación de náusea. Así pues, animar a su perro a mirar hacia arriba y fuera del coche ayudará a solucionar el problema. No es fácil, lo sé. ¡Y no deje que distraiga al conductor! Pero ese es el principio.
Su veterinario también podrá prescribirle un medicamento en comprimidos para el mareo que se puede tomar, al menos, una hora antes del viaje para impedir que su perro vomite. Al contrario que con otros tratamientos más antiguos, éste no adormece al perro, por lo que no tendrá que llegar a su destino con un animal atontado. Está demostrado que esta forma de tratamiento es eficaz y deben prescribirlo en la clínica veterinaria. Su veterinario conoce a su perro y tiene toda la información relevante que necesita para asegurarse de darle un tratamiento eficaz, seguro y fiable.
Tim Mainland es veterinario en los Centros Veterinarios Churchview (Churchview Veterinary Centres) en The Wirral, que cuentan con clínicas en Moreton, Heswall, Neston y Bebington, y tiene su propio sitio web que ofrece una gran gama de consejos a los dueños de animales de compañía en www.vetontheweb.com